Emprendedores Dorados
9 de febrero de 2026 | 08:30

Dakota, la peluquería canina que transforma el cuidado en vínculo

Cristina Riquelme, fundadora de Peluquería Dakota. Créditos: Diario Emprende
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Lo que comenzó como un amor de infancia por rescatar animales, hoy es un emprendimiento valdiviano que combina profesionalismo, sensibilidad y bienestar emocional, poniendo a cada mascota en el centro de la experiencia.

Hay emprendimientos que nacen de una oportunidad, otros de una necesidad, y algunos —los más especiales— nacen del amor. Dakota es uno de ellos. No es solo una peluquería canina ubicada en Isla Teja, en Valdivia; es una historia de vocación temprana, maternidad, cuidado consciente y un vínculo profundo con los animales que atraviesa generaciones.

Cristina en los inicios de la Peluquería Dakota en Arica. Cedida.

Detrás de este proyecto está Cristina Riquelme Becerra, valdiviana, madre de tres hijos y fundadora de Peluquería Canina Dakota. Su relación con los animales comenzó mucho antes de que Dakota existiera como marca. Desde niña, Cristina rescataba perritos, los cuidaba, los bañaba, los peinaba y buscaba para ellos una adopción responsable. Ese gesto, repetido una y otra vez en su infancia, fue sembrando sin saberlo el camino que hoy recorre de forma profesional.

Su formación inicial en psicopedagogía fue clave. Comprender los procesos emocionales, los miedos, los tiempos y las señales —especialmente en contextos de estrés— le permitió desarrollar una mirada única hacia los animales. Para Cristina, el comportamiento de un perrito frente a una experiencia nueva no es tan distinto al de un niño: ambos necesitan contención, respeto y seguridad. Esa base teórica se transformó, con los años, en una herramienta fundamental para su oficio.

Un nombre que guarda una historia

Dakota. Crédito: Cedida.

El nombre Dakota no fue elegido al azar. Es un homenaje a Dakota, la perrita que acompañó a la familia durante diez años y que fue parte esencial de su historia cuando vivían en Arica. Fue ella quien inspiró este proyecto que se formalizó en 2015, luego de que Cristina decidiera perfeccionarse y profesionalizar su trabajo, realizando cursos especializados de grooming y formándose con destacados referentes del rubro a nivel nacional e internacional.

Dakota falleció el 29 de noviembre, pero su presencia sigue viva. No solo en el nombre, sino en la forma de trabajar, en el cuidado, en el respeto y en la sensibilidad con la que cada mascota es recibida. Su legado se expresa en cada detalle del espacio y en cada experiencia que viven quienes llegan hasta la peluquería.

Emprender para estar, criar y acompañar

La motivación principal para dar este paso fue profundamente personal: sus hijos. Como madre, Cristina buscaba un trabajo que le permitiera estar presente, acompañarlos en su crecimiento, llevarlos al colegio y compartir la vida cotidiana. Dakota nació también como un proyecto familiar.

Sus hijos crecieron entre secadores, baños y perritos. Desde pequeños colaboraban afirmando el secador, ayudando en el baño o simplemente acompañando. Hoy, ya adultos y profesionales, siguen siendo su principal apoyo, su motor y su orgullo. Dakota no es solo un emprendimiento: es una historia compartida.

Jeanira Soto, parte del equipo de Peluquería Dakota. Crédito: Diario Emprende.

Peluquería consciente, estética y emocional

En Dakota, la peluquería canina se entiende desde un enfoque consciente, respetuoso y personalizado. Cada atención se adapta al tipo de manto, la raza, la edad y, sobre todo, al estado emocional de cada mascota. No hay procedimientos estandarizados: cada animal es tratado como un ser único.

Los servicios incluyen baños, cepillados y deslanados cuidadosos, corte y cuidado de uñas, perfilado delicado de caritas y distintos estilos de corte —desde los más naturales hasta los más elaborados— siempre priorizando el bienestar animal. También se realizan tratamientos de hidratación profunda y recuperación de mantos, utilizando productos de origen natural que respetan la piel y el pelaje.

Además, Dakota integra una mirada holística al cuidado, incorporando prácticas como reiki para mascotas, orientadas a favorecer la relajación, el equilibrio energético y la disminución del estrés, especialmente en animales más sensibles o nerviosos.

Dakota atiende también a gatitos y trabaja en conjunto con la médica veterinaria Andrea Portillo, quien realiza controles de salud, vacunación, implantación de microchip y tratamientos antiparasitarios, todo dentro de un entorno tranquilo y seguro.

Un sello propio que se siente

Uno de los elementos que distingue a Dakota es su ambiente emocionalmente cuidado. Aromaterapia, musicoterapia y purificación de aire forman parte del espacio, pensado para reducir el estrés y generar experiencias positivas. Aquí, el tiempo se respeta, los límites se escuchan y el bienestar está siempre por sobre la rapidez.

A esto se suma el desarrollo de Dakopet, un bálsamo hidratante para patitas y nariz, elaborado artesanalmente por Cristina con aceites naturales, cera de abeja y miel de origen artesanal, que ella misma cosecha en Colmenares Alves, reforzando así un proceso consciente y vinculado a la naturaleza desde el origen de sus materias primas. También hay pequeños detalles que refuerzan el sello holístico del lugar, como velas artesanales de cera de abeja en forma de perritos, huellitas y gatitos, que aportan calidez y armonía.

Algunos de los productos que ofrecen en Peluquería Dakota. Crédito: Diario Emprende.

Compromiso silencioso con el rescate

Más allá de la estética y el cuidado profesional, Dakota también mantiene un compromiso constante con el bienestar animal en su dimensión más vulnerable. Cristina apoya de manera silenciosa a rescatistas y animales abandonados, ofreciendo ayuda en baños y cuidados a perritos provenientes de situaciones de abandono o albergues, tanto en Arica como actualmente en Valdivia.

Es un trabajo que realiza de forma discreta, sin exposición en redes sociales, pero que refleja la esencia que dio origen a su emprendimiento: el amor por los animales más allá de su raza, tamaño o condición.

Cristina en los inicios de la Peluquería Dakota, con perritos rescatados en Arica. Cedida.

Crecer sin perder la esencia

Uno de los grandes hitos de Dakota ha sido su crecimiento orgánico, impulsado casi exclusivamente por el boca a boca, incluso en contextos tan complejos como la pandemia. Hoy atienden familias de distintos sectores de Valdivia, de la Región de Los Ríos, de zonas costeras y también de otras comunas y regiones del país. Muchas personas que ya no viven en la ciudad, cuando regresan, agendan con anticipación su hora, manteniendo un vínculo que se ha construido con confianza y cariño a lo largo de los años.

Cristina Riquelme junto a una clienta. Crédito: Diario Emprende.

Las metas de Dakota apuntan a seguir creciendo de manera consciente, fortaleciendo el equipo y ampliando servicios, sin perder aquello que le da sentido: la cercanía, la atención personalizada y el profundo respeto por los animales.

Quienes quieran conocer más sobre el trabajo de Dakota, ver parte de su día a día y agendar horas de atención, pueden seguirla en Instagram en @peluqueria_canina_dakota y en Facebook como Peluquería Canina Dakota, donde comparte su enfoque de cuidado consciente, el antes y después de cada experiencia y el vínculo cercano que ha construido con las familias y sus mascotas. Las reservas se realizan principalmente vía WhatsApp y redes sociales.

 

 

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